No permitiremos que una persona entre ni esté en el avión si tenemos motivos razonables para sospechar que se encuentra bajo los efectos del alcohol o estupefacientes en la medida en que esto pueda suponer un peligro para la seguridad del avión y sus ocupantes.
No permitiremos que ninguna persona se comporte de modo temerario o negligente y ponga así en peligro al avión o a sus ocupantes.
Respaldaremos la decisión de nuestro personal y/o nuestros agentes autorizados de denegar el embarque a cualquier pasajero que se comporte como describen las situaciones anteriores.